La detección y atención precoz de algunos problemas de niños y niñas, que en la mayoría de las ocasiones están presentes desde el inicio del colegio, podría evitar muchos casos de fracaso escolar.
Esta es la opinión de Beatriz Gavilán. «La opinión del colegio sobre el niño también es muy importante, ya que cuando un profesor llama la atención sobre algún alumno en repetidas ocasiones significa que algo está pasando y no se está solucionando. Cuando se produce esta situación es necesario profundizar para ver qué es lo que ocurre realmente», afirma nuestra neuropsicóloga, que desempeña su trabajo en la Unidad de Rehabilitación Infantil del Hospital Beata María Ana de Madrid.
Signos de alarma
Conseguir que los niños con problemas de aprendizaje que no mejoran con los tratamientos clásicos de los psicopedagogos, que se ofertan en múltiples centros, sean tratados cuanto antes por especialistas en neuropsicología aumenta las posibilidades de obtener mejores resultados. Para ello, conviene conocer los signos de alarma y concederles la importancia que tienen. La detección y atención precoz suelen ayudar a solucionar los problemas o en su defecto a minimizar las dificultades. De esta manera también se evitan falsas atribuciones (por parte de la familia y/o del colegio) que puedan influir de forma negativa en la conducta/emoción del niño. Es aconsejable que los niños sean tratados cuanto antes por especialistas cuando se detecte alguno de estos signos o pueda haber sospecha de falta de una progresión adecuada académica y/o conductual. Veamos algunos de estos signos por edades:
3 años:
- No tiene un lenguaje fluido. Debe ser capaz de contar sus ideas, experiencias…
- Si no se interesa por el “por qué” de las cosas.
- No usa un gran número de verbos (ser, estar…).
- No sabe beber sólo de un vaso.
- Persiste el babeo.
4 años:
- Si no comprende el presente, pasado y futuro.
- Dificultades en fluidez verbal y categorización.
- No usa adverbios de lugar (dentro, fuera, encima..) y adjetivos calificativos (limpio, sucio…).
- Grafomotricidad: la direccionalidad de los trazados es incorrecta.
- No sabe decir palabras que comiencen con una letra.
5 años:
- Persiste el tartamudeo.
- No ha adquirido la correcta articulación de los fonemas.
- No es capaz de definir una palabra sencilla.
- Dificultades para diferenciar la “b” de la “d”, la “p” de la “q”, o inversiones en algunas letras o números.
6 años:
- Dificultades en la comprensión lectora de textos simples.
- Errores de sustitución, omisión e inserción de letras dentro de las palabras.
Signos de alarma generales:
- Que el pequeño no vaya al mismo ritmo que su clase.
- Que su comportamiento difiera del de su grupo de iguales.
En las unidades infantiles de la Red Menni las exploraciones que se realizan para detectar este tipo de problemas son «inocuas«. El proceso de valoración se efectúa con ejercicios que resultan familiares a los niños, ya que son parecidos en cierto modo a las tareas escolares, explica Beatriz Gavilán.






