Con motivo del Día Mundial del Cerebro, hablamos con la Dra. Irene Gurruchaga Gutiérrez, médica rehabilitadora y directora de la Unidad de Daño Cerebral de Fundación Hospitalarias Valencia, sobre la capacidad del cerebro para reorganizarse, adaptarse y seguir aprendiendo después de sufrir una lesión.
Con motivo del Día Mundial del Cerebro (22 de julio), en la Red de Daño Cerebral y Neurorrehabilitación de Fundación Hospitalarias queremos poner el foco en uno de los grandes descubrimientos de la neurociencia de las últimas décadas: la capacidad del cerebro para reorganizarse, adaptarse y seguir aprendiendo incluso después de sufrir una lesión. Esta facultad, conocida como neuroplasticidad, constituye la base de los procesos de recuperación y abre nuevas oportunidades para mejorar la autonomía y la calidad de vida de las personas con daño cerebral adquirido y otras enfermedades neurológicas.
Para comprender mejor qué sucede en el cerebro durante este proceso y cómo la neurorrehabilitación puede favorecer la recuperación de funciones alteradas, conversamos con la Dra. Irene Gurruchaga Gutiérrez, médica rehabilitadora y directora de la Unidad de Daño Cerebral de Fundación Hospitalarias Valencia. En esta entrevista, nos explica cómo la neuroplasticidad permite al cerebro crear nuevas conexiones, adaptarse a los cambios y recuperar capacidades que durante mucho tiempo se consideraron perdidas.
– ¿La neurorrehabilitación puede modificar el cerebro? ¿Es un cambio físico?
Durante muchos años se consideró que el cerebro adulto era un órgano estructuralmente rígido, incapaz generar cambios tras una lesión. Hoy sabemos que el cerebro actúa y responde frente a cualquier daño, generando cambios biológicos y estructurales con el objetivo de buscar nuevas formas de funcionamiento. Este proceso, que ocurre de forma natural, se ve potenciado mediante programas de neurorrehabilitación individualizados, intensivos y de inicio precoz.
– ¿Qué es exactamente la neuroplasticidad y por qué es tan importante en recuperación?
La neuroplasticidad es el conjunto de procesos mediante los cuales el cerebro reorganiza sus conexiones neuronales o genera nuevas estructuras para compensar una pérdida funcional o estructural. Este proceso incluye la creación de nuevas conexiones neuronales, así como la reorganización de estas para que sean otras áreas del cerebro las que se modifiquen y adapten a las nuevas necesidades.
– Cuando una zona del cerebro resulta dañada, ¿otras áreas pueden asumir parte de sus funciones?
Efectivamente, pero depende de múltiples factores, incluyendo tipo de lesión, localización y tiempo de evolución. El tipo de rehabilitación, en cuanto a tiempo e intensidad, también influye en el proceso.
– ¿Qué ocurre en el cerebro de una persona mientras está haciendo ejercicios de neurorrehabilitación?
Cada movimiento o repetición, actúa como estímulo biológico, favoreciendo la activación de circuitos neuronales de forma coordinada. La repetición de esa actividad induce cambios en la eficacia de las sinapsis [puntos de conexión entre neuronas], fortalece determinadas conexiones y favorece la creación de nuevas rutas de comunicación entre distintas regiones cerebrales.
– ¿Por qué la repetición es tan importante en neurorrehabilitación?
La repetición es importante porque el cerebro no cambia por hacer unas tareas de forma aislada, sino por practicarlas. Cada repetición refuerza las conexiones neuronales implicadas y facilita la reorganización de las redes cerebrales. Cuanto más específico, intenso y repetido es el entrenamiento, mayor es la capacidad del cerebro para consolidar nuevas vías de comunicación y recuperar funciones alteradas por la lesión.
– ¿Existe una «ventana de oportunidad» tras una lesión cerebral para favorecer la recuperación?
Sí, sabemos que el tiempo es cerebro. Es en las primeras semanas tras la lesión donde se produce la mayor actividad vinculada con la neuroplasticidad. La neurorrehabilitación de inicio precoz aprovecha el momento en el que el cerebro es especialmente receptivo al aprendizaje y a la recuperación.
– ¿Qué papel tienen las emociones y la motivación en la recuperación del cerebro?
Las emociones y la motivación son fundamentales porque el cerebro aprende mejor aquello que considera relevante. Esto ha de tenerse en cuenta a la hora de diseñar cualquier plan de tratamiento. Los objetivos deben ser funcionales y significativos para el paciente, teniendo en cuenta no solo su situación clínica, sino también sus preferencias, entorno, apoyo social y familiar.
– ¿Cómo se pueden usar las nuevas tecnologías para potenciar la neuroplasticidad? (realidad virtual, robótica, estimulación cerebral, videojuegos terapéuticos, etc.)
Las nuevas tecnologías forman parte, desde hace tiempo, de los servicios neurorrehabilitación especializados. Estos dispositivos permiten aumentar la intensidad, la precisión y, en algunos casos, la motivación del entrenamiento. La robótica permite adicionalmente, la medición objetiva de diferentes parámetros que optimizan el seguimiento de los objetivos.
No obstante, debe considerarse como una herramienta más de trabajo por parte de los profesionales, siendo su uso una decisión del profesional en base a los objetivos planteados.
– ¿Cuál es el cambio más sorprendente que ha visto en un paciente gracias a la neurorrehabilitación?
Los pacientes siguen sorprendiéndome cada día. Soy firme defensora de que siempre hay algo que se puede aportar para mejora la vida de los pacientes con una lesión cerebral. La neurorrehabilitación ha avanzado de forma muy rápida estos últimos años. Los profesionales hemos ido adaptándonos y corrigiendo creencias equivocadas con respecto a la intensidad, duración y posibilidad de consecución de objetivos. Incluso la forma de diseño de estos, en la que el paciente es el verdadero protagonista, ha hecho que la motivación y la adherencia mejoren significativamente, lo que ha provocado en muchos casos, cambios que hace unos años no eran esperables.
– ¿Qué mensaje le gustaría enviar sobre el potencial de recuperación del cerebro?
Creo que el mensaje más importante que debemos transmitir es que el tiempo es cerebro. Aunque hoy sabemos que el cerebro tiene una extraordinaria capacidad de adaptación gracias a la neuroplasticidad, es fundamental iniciar los procesos de neurorrehabilitación de forma temprana, intensiva y especializada, para maximizar el potencial de recuperación. Pero incluso antes de hablar de tratamiento, debemos seguir trabajando en la prevención, dado que muchas lesiones cerebrales pueden evitarse o minimizar sus secuelas con un diagnóstico y atención rápidas.
En los centros de Fundación Hospitalarias Red de Daño Cerebral y Neurorrehabilitación contamos con unidades y equipos especializados en neurorrehabilitación que trabajan desde un enfoque integral, centrado en la persona y apoyado en la evidencia científica y las últimas tecnologías para potenciar la recuperación funcional.







