El Servicio de Daño Cerebral del Hospital Aita Menni organizó una jornada científica para difundir los últimos avances en la rehabilitación de los accidentes cerebrovasculares: «Avances y evidencias en Neurorrehabilitación del Ictus».
Numerosos profesionales se acercaron al hotel Hesperia de Bilbao para escuchar al doctor Manuel Murie, neurólogo responsable de la recién estrenada Unidad de Neurrorehabilitación de la Clínica Universidad de Navarra, y el doctor Juan Marín, médico rehabilitador de Servicio de Daño Cerebral del Hospital Aita Menni y experto en la rehabilitación de las extremidades superiores.
El doctor Murie se apoyó en estudios realizados en Canadá para subrayar la importancia de iniciar la rehabilitación en los primeros sesenta días tras el ictus. «No al día siguiente, pero cuanto antes mejor para aprovechar la neuroplasticidad, es decir, la capacidad de las neuronas o grupos de neuronas de modificar su actividad e incluso su morfología como respuesta a cambios del entorno o de uso». El neurólogo destacó también la necesidad de que el tratamiento de estos pacientes sea intensivo.
Dentro del presente y el futuro de la rehabilitación neurológica, el doctor Murie dedicó un apartado a la neuroimagen y concretamente aludió a la utilidad de la tractografía craneal por resonancia para evaluar el estado de los haces nerviosos.
El doctor Marín, por su parte, explicó las aportaciones más recientes de la tecnología a los programas de recuperación de funciones de las extremidades superiores y mostró, a una sala repleta de profesionales sociosanitarios, los alentadores resultados que se obtienen en Aita Menni tras el periodo de rehabilitación en manos y brazos. ¿Con qué contamos además de la tecnología?, se preguntaba. Con nuestra determinación, el deseo de los pacientes de recuperarse, la evidencia, nuestra creatividad y TIEMPO, así con mayúsculas, se respondía.
Marín manifestaba su apuesta por impulsar un cambio en las estadísticas. Los datos generales indican que alrededor de un 85% de las personas que han sufrido un infarto cerebral presentan un déficit en las extremidades superiores y que meses mas tarde persisten problemas en el 55-75% de los pacientes.







