La Unidad de Día de Daño Cerebral Adquirido de Fundación Hospitalarias Tenerife organizó la I Gala de los Logros, para celebrar los avances conseguidos en el último año. El acto incluyó la entrega de reconocimientos a cada integrante y de cuatro “L” para destacar los logros de las personas con avances más significativos.
La Unidad de Día de Daño Cerebral Adquirido de Fundación Hospitalarias Tenerife celebró esta semana la I Gala de los Logros, en la que se reconoció el progreso que durante el último año han experimentado sus personas usuarias. Celebrado en el salón de actos de Geneto, La Laguna, el acto consistió en la entrega de diplomas a cada componente de la Unidad para resaltar el esfuerzo realizado durante estos meses, y un trofeo en forma de “L” a determinadas personas que han conseguido avances especialmente significativos.
El proyecto surgió hace meses con la instalación de una “Caja de Logros”, en la que cada persona usuaria depositó un papel en el que describía aquellas metas que se proponía conseguir. Con el paso de los meses esos deseos se han hecho realidad gracias a la constancia, la paciencia y el esfuerzo sostenido, por lo que en la gala se celebraron los grandes logros, pero también los pequeños pasos que los hacen posibles.
El acto estuvo presidido por la directora gerente de Fundación Hospitalarias Tenerife, Carmen Delia Álamo González, encargada de entregar las cuatro “L” a las personas premiadas, además de por la coordinadora de DCA, Virginia González Fernández, que junto al equipo de profesionales que forma parte del personal de la unidad repartió los diplomas al esfuerzo al resto de personas usuarias.
En sus intervenciones subrayaron la importancia de festejar cada paso, ya que durante estos meses “hemos presenciado grandes logros” de cada uno y cada una de ellas y ellos, dijeron. Como ejemplo mencionaron los avances protagonizados por personas que tras el daño cerebral han recuperado su capacidad de leer ganando así otra batalla a la autonomía; han vuelto a pronunciar su nombre, sostenerse en pie y caminar o, por ejemplo, retomar su pasión por la música tras seis años sin tocar la guitarra. Hay quienes han progresado en la comunicación, han comenzado a escribir con más precisión o mejorado la capacidad cardiorrespiratoria, entre otros muchos logros.
Se mencionó igualmente la importancia que en todo este proceso tiene el trabajo en equipo de todo el personal de la Unidad y de cada una de las familias, así como la colaboración entre las propias personas usuarias, que han sido capaces de crear un espacio “en el que también ha habido humor y complicidad, consiguiendo disfrutar del camino”.
Por último, el festival concluyó con el reparto de reconocimientos a todo el personal por su gran profesionalidad y entrega personal, así como al músico Cartu, cuya colaboración durante años con terapia de batuca ha sido clave en los avances de las personas usuarias. La gala concluyó con una espectacular batucada. ¡Enhorabuena!













