{"id":84313,"date":"2023-12-19T13:10:40","date_gmt":"2023-12-19T13:10:40","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/publicacion\/alteraciones-visoperceptivas-y-visoespaciales-en-dano-cerebral-i\/"},"modified":"2023-12-19T13:10:40","modified_gmt":"2023-12-19T13:10:40","slug":"alteraciones-visoperceptivas-y-visoespaciales-en-dano-cerebral-i","status":"publish","type":"portfolio","link":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/eu\/publicacion\/alteraciones-visoperceptivas-y-visoespaciales-en-dano-cerebral-i\/","title":{"rendered":"Alteraciones visoperceptivas y visoespaciales en da\u00f1o cerebral (I)"},"content":{"rendered":"<p>Son m\u00faltiples las condiciones neurol\u00f3gicas que pueden afectar la visi\u00f3n. Y se estima que hasta un 60% de las personas que sobreviven a un ictus muestran alteraciones visuales de alg\u00fan tipo. En estos casos, muchas de las quejas subjetivas relacionadas con la visi\u00f3n pueden deberse, en realidad, a la afectaci\u00f3n de procesos perceptivos de alto nivel (que se relacionan con la percepci\u00f3n y la atribuci\u00f3n de significado a lo que vemos).\u00a0Por tanto, se hace necesaria una estrecha <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/publicacion\/neurorrehabilitacion-visual-y-terapia-ocupacional\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">colaboraci\u00f3n entre profesionales de la neurorrehabilitaci\u00f3n y oftalm\u00f3logos<\/a> en la valoraci\u00f3n de las alteraciones visuales y perceptivas en personas con DCA.\u00a0A lo largo de este art\u00edculo se abordar\u00e1n las alteraciones de la <em>v\u00eda ventral,<\/em> que com\u00fanmente se suelen asociar con las <em>agnosias.\u00a0<\/em><\/p>\n<h4><span style=\"color: #65707b;\">Escrito por:\u00a0 <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #65707b;\"><strong>David de Nore\u00f1a<\/strong><br style=\"color: #666e74;\" \/><strong>Neurops\u00edc\u00f3logo<br style=\"color: #666e74;\" \/><a title=\"La Red Menni en Madrid \" href=\"http:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/la-red-menni\/la-red-menni-en-madrid\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">UDC Hospital Beata Mar\u00eda Ana<\/a><\/strong><\/span><\/h4>\n<h4><strong>\u00bfC\u00f3mo ve nuestro cerebro?<\/strong><\/h4>\n<p><a class=\"dt-pswp-item\" href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/David-de-Norena-1.jpg\" data-dt-img-description=\"\" data-large_image_width=\"248\" data-large_image_height=\"364\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-83032\" src=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/David-de-Norena-1.jpg\" alt=\"\" width=\"248\" height=\"364\" srcset=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/David-de-Norena-1.jpg 248w, https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/David-de-Norena-1-204x300.jpg 204w\" sizes=\"(max-width: 248px) 100vw, 248px\" \/><\/a>Se cree que <strong>m\u00e1s de un 50% de la superficie de la corteza cerebral se dedica, de un modo u otro, al procesamiento de la visi\u00f3n<\/strong>. Es decir, los seres humanos somos fundamentalmente seres visuales. La visi\u00f3n nos permite actuar adaptativamente en nuestro entorno en un permanente ciclo percepci\u00f3n-acci\u00f3n: por una parte, nos permite identificar qu\u00e9 objetos o personas son significativas para nosotros, a qu\u00e9 aproximarnos, de qu\u00e9 alejarnos, c\u00f3mo navegar en el espacio que nos rodea, c\u00f3mo usar los objetos que tenemos a nuestro alcance. Pero, por otra parte, la acci\u00f3n determina lo que percibimos. Cuando escuchamos un ruido inesperado, orientamos nuestra cabeza y nuestros ojos hacia la fuente de sonido para determinar de qu\u00e9 se trata, ignorando o atenuando todos los dem\u00e1s est\u00edmulos que se proyectan en nuestra retina. Por otra parte, los ni\u00f1os peque\u00f1os enriquecen su mundo visual alcanzando, agarrando y manipulando los objetos a su alrededor. <strong>Debemos tener en cuenta, adem\u00e1s, que la percepci\u00f3n es un proceso complejo, resultante de la combinaci\u00f3n entre sensaci\u00f3n (la conversi\u00f3n de est\u00edmulos externos en impulsos nerviosos) y la experiencia<\/strong>. Tendemos a reconocer patrones familiares que puedan ser relevantes para nosotros, incluso cuando la informaci\u00f3n sensorial es incompleta: una sombra entre los arbustos en una excursi\u00f3n por la monta\u00f1a puede ser un animal agazapado, o podemos ver caras en las nubes.<\/p>\n<p>Cabe destacar que ambos hemisferios cerebrales, si bien realizan el mismo tratamiento inicial de la informaci\u00f3n que llega de la retina, muestran una especializaci\u00f3n en el procesamiento visual pasadas las primeras fases: <strong>el <em>hemisferio izquierdo<\/em><\/strong> est\u00e1 especializado en el an\u00e1lisis categorial y sem\u00e1ntico de los objetos percibidos, <strong>realiza un procesamiento anal\u00edtico, componente a componente, de la escena visual y tiende a interpretar lo percibido en base a esquemas<\/strong> aprendidos. Mientras, <strong>el <em>hemisferio derecho<\/em> realiza un an\u00e1lisis m\u00e1s hol\u00edstico y global de la escena visual y est\u00e1 m\u00e1s especializado en captar los detalles novedosos<\/strong>, las relaciones espaciales entre los diferentes objetos, y los atributos visuales espec\u00edficos de un est\u00edmulo, adem\u00e1s de relacionarse m\u00e1s estrechamente con los <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/publicacion\/dano-cerebral-adquirido-y-neuropsicologia-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">procesos atencionales<\/a>. Debido a lo relevante que es para nosotros la visi\u00f3n, cuando una lesi\u00f3n afecta cualquier punto de las v\u00edas cerebrales involucradas en el procesamiento visual, desde la retina hasta la corteza estriada, en el l\u00f3bulo occipital (sede primaria de la visi\u00f3n) y de ah\u00ed a otras regiones corticales extraestriadas, el impacto que puede tener sobre nuestra vida cotidiana puede llegar a ser dram\u00e1tico.<\/p>\n<h4><strong>Las alteraciones de la visi\u00f3n en el paciente con da\u00f1o cerebral<\/strong><\/h4>\n<p>M\u00faltiples condiciones neurol\u00f3gicas pueden afectar la visi\u00f3n, tanto de los procesos de m\u00e1s &#8220;bajo&#8221; nivel\u00a0(ej: percepci\u00f3n de contrastes, colores, agudeza\u2026) como los de m\u00e1s &#8220;alto&#8221; nivel, que se relacionan con la percepci\u00f3n y la atribuci\u00f3n de significado a lo que vemos. <strong>En l\u00edneas generales, las lesiones o enfermedades que afectan a la parte posterior del cerebro pueden producir alteraciones visuales<\/strong>. Por ejemplo, la atrofia cortical posterior asociada en algunos casos a la enfermedad de Alzheimer o a la demencia por cuerpos de Lewy, as\u00ed como algunos tumores, pueden implicar una afectaci\u00f3n importante de los procesos visuales y perceptivos. No obstante, <strong>es probablemente en el <a href=\"https:\/\/da\u00f1ocerebral.es\/el-dano-cerebral\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">da\u00f1o cerebral adquirido<\/a> (DCA), especialmente el de origen vascular, en el que la incidencia de las alteraciones visuales es mayor<\/strong>. En una revisi\u00f3n reciente (Rowe et al. 2019), <strong>se estima que hasta un 60% de los supervivientes de un ictus muestran alteraciones visuales<\/strong> de alg\u00fan tipo. En l\u00edneas generales, las lesiones que comprenden el territorio vascular de la arteria basilar y\/o las arterias cerebrales posteriores (que irrigan el l\u00f3bulo occipital, entre otras regiones) producir\u00e1n probablemente alteraciones visuales o perceptivas. Lo mismo puede ocurrir cuando se produce un infarto o hemorragia en el territorio de la arteria cerebral media, especialmente de la derecha.<\/p>\n<p>Es necesario tener en cuenta, no obstante, que <strong>en una mayor\u00eda de los casos, los problemas de visi\u00f3n no son propiamente perceptivos, sino sensoriales o motores<\/strong>. Por ejemplo, siguiendo el estudio anterior, un 56% de los pacientes con ictus pueden mostrar una p\u00e9rdida de agudeza visual, mientras que un 40% de los pacientes sufren problemas en los movimientos oculares por afectaci\u00f3n de las v\u00edas de los pares craneales II,III, IV y VI, implicados en la visi\u00f3n y en el movimiento de los ojos. <strong>Estas dificultades se traducen en una restricci\u00f3n de los movimientos hacia algunas direcciones, dificultades de acomodaci\u00f3n o visi\u00f3n doble, con lo que el paciente puede mostrar dificultades para buscar, encontrar, reconocer y mostrar una adecuada coordinaci\u00f3n ojo-mano en sus acciones<\/strong>. Por \u00faltimo, un 30% de los pacientes con ictus pueden manifestar p\u00e9rdidas de campo visual, generalmente contralaterales a la lesi\u00f3n. Por ejemplo, <strong>son muy frecuentes las hemianopsias izquierdas<\/strong> (ceguera de la mitad del campo visual izquierdo) tras infartos de la arteria cerebral posterior derecha, o de regiones profundas de la arteria cerebral media derecha, que irriga parte de la sustancia blanca en la que es transportada la informaci\u00f3n visual al l\u00f3bulo occipital (conocida como radiaciones \u00f3pticas). Estos pacientes, especialmente en las fases aguda y subaguda, en la que todav\u00eda no son plenamente conscientes de la p\u00e9rdida de capacidad sensorial, no ven objetos o personas que est\u00e1n situados en su campo ciego y tienden a sorprenderse cuando &#8220;aparecen<i>&#8220;<\/i>\u00a0repentinamente est\u00edmulos en ese lado tras mover los ojos o la cabeza. <strong>Esta condici\u00f3n puede confundirse con una afectaci\u00f3n de los procesos perceptivos de alto nivel o con una alteraci\u00f3n de la atenci\u00f3n espacial, lo que se conoce como heminegligencia, cuando en realidad se trata de una p\u00e9rdida sensorial por afectaci\u00f3n de la llamada <em>v\u00eda visual primaria<\/em>.<\/strong> Todos estos problemas deben considerarse cuando se valoran en un paciente los procesos cognitivos, ya que podemos atribuir un mal rendimiento en una actividad funcional, o en una prueba neuropsicol\u00f3gica, a la afectaci\u00f3n de los procesos cognitivos de alto nivel, cuando puede ser fruto de alguna de las condiciones anteriores.<\/p>\n<p><a class=\"dt-pswp-item\" href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/El-proceso-de-la-percepcion.png\" data-dt-img-description=\"\" data-large_image_width=\"358\" data-large_image_height=\"400\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-84308\" src=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/El-proceso-de-la-percepcion.png\" alt=\"\" width=\"358\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/El-proceso-de-la-percepcion.png 358w, https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/El-proceso-de-la-percepcion-269x300.png 269w\" sizes=\"(max-width: 358px) 100vw, 358px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Del mismo modo, es necesario tener en cuenta que <strong>muchas de las quejas subjetivas relacionadas con la visi\u00f3n<\/strong> en un paciente que ha sufrido un da\u00f1o cerebral adquirido (visi\u00f3n borrosa, sensaci\u00f3n de que los est\u00edmulos son \u201cm\u00e1s oscuros\u201d, superposici\u00f3n de letras y palabras cuando se lee e incluso dolor de cabeza y fatiga en actividades exigentes a nivel visual), <strong>pueden deberse, en realidad, a la afectaci\u00f3n de procesos perceptivos de alto nivel<\/strong>, como los que se describir\u00e1n m\u00e1s adelante. \u00a0<strong>Entre un 5 y un 30% de los pacientes con ictus pueden sufrir, en lugar o adem\u00e1s de las alteraciones sensoriomotoras antes se\u00f1aladas, problemas perceptivos como agnosias o heminegligencia izquierda<\/strong>. Dicha incidencia es mucho mayor cuando las arterias afectadas irrigan la parte posterior del cerebro y cuando la alteraci\u00f3n ocurre en el hemisferio derecho. Por ello, en la valoraci\u00f3n de las alteraciones visuales y perceptivas en personas con DCA, se hace necesaria una estrecha colaboraci\u00f3n entre profesionales: neuropsic\u00f3logos, neur\u00f3logos, oftalm\u00f3logos y terapeutas ocupacionales.<\/p>\n<h4><strong>Las alteraciones visoperceptivas<\/strong><\/h4>\n<p>Para comprender el amplio abanico de alteraciones visoperceptivas y espaciales que puede sufrir una persona con un trastorno neurol\u00f3gico, <strong>debemos tener en cuenta una de las propiedades principales del sistema visual<\/strong>: el sistema visual muestra un procesamiento jer\u00e1rquico, parcialmente segregado (en paralelo) de la informaci\u00f3n \u201cen bruto\u201d que llega desde la retina, y pasando por el t\u00e1lamo, al \u00e1rea visual primaria del l\u00f3bulo occipital, conocida como V1. En l\u00edneas generales, se conocen al menos dos grandes v\u00edas o corrientes especializadas en el tratamiento de la informaci\u00f3n visual, que comienzan desde la propia retina y del n\u00facleo geniculado lateral del t\u00e1lamo, pero que muestran su m\u00e1ximo exponente de especializaci\u00f3n a partir de las proyecciones de V1 a otras regiones cerebrales: la v\u00eda dorsal (o v\u00eda del d\u00f3nde\/c\u00f3mo), y la v\u00eda ventral (v\u00eda del qu\u00e9)<\/p>\n<p>Por una parte, <strong>la <em>v\u00eda dorsal<\/em>, tambi\u00e9n conocida como v\u00eda del <em>d\u00f3nde<\/em> o v\u00eda del <em>c\u00f3mo<\/em><\/strong>, parte de \u00e1reas visuales primarias del l\u00f3bulo occipital (V1) y de ah\u00ed a otras regiones adyacentes a \u00e9sta, tales como V2, V3 y V5 (\u00e9sta \u00faltima, especializada en la percepci\u00f3n del movimiento) y se dirige hasta la corteza parietal posterior para, finalmente, alcanzar los l\u00f3bulos frontales. Dicha v\u00eda est\u00e1 relacionada con la percepci\u00f3n del espacio, la profundidad y el movimiento, as\u00ed como las habilidades topogr\u00e1ficas y de navegaci\u00f3n por el entorno (de ah\u00ed que sea conocida como la v\u00eda del <em>d\u00f3nde<\/em>), pero tambi\u00e9n ofrece al l\u00f3bulo frontal un marco de las posibles acciones que podemos realizar sobre los objetos a nuestro alrededor; de ah\u00ed que tambi\u00e9n se la conozca como v\u00eda del <em>c\u00f3mo<\/em>. <strong>Una lesi\u00f3n en alguno de los puntos de esa v\u00eda dar\u00e1 lugar a alteraciones tales como problemas en la atenci\u00f3n espacial y heminegligencia<\/strong> (si el hemisferio da\u00f1ado es el derecho), afectaci\u00f3n en procesos espaciales b\u00e1sicos como percepci\u00f3n del movimiento, la profundidad, la orientaci\u00f3n de l\u00edneas, etc; y desorientaci\u00f3n topogr\u00e1fica, que podr\u00e1 afectar tambi\u00e9n a la capacidad del paciente para aprender y recordar rutas y lugares. <strong>Adem\u00e1s, podr\u00e1n verse afectados aspectos relacionados con la acci\u00f3n visual, tales como problemas para realizar movimientos oculares, realizar algunos movimientos o utilizar objetos<\/strong> (ej: praxias).<\/p>\n<p>Por otra parte, <strong>la <em>v\u00eda ventral<\/em> <\/strong>discurre desde V1, V2 y V4 (especializada en la percepci\u00f3n del color) a la parte inferior y posterior de los l\u00f3bulos temporales y, desde all\u00ed, viaja a la parte anterior de los l\u00f3bulos temporales, las estructuras l\u00edmbicas situadas en ese l\u00f3bulo (ej: hipocampo y am\u00edgdala) y, finalmente, a los l\u00f3bulos frontales. Dicha v\u00eda se relaciona con el reconocimiento de objetos, lugares y caras, la identificaci\u00f3n de los mismos y la atribuci\u00f3n de significado, de ah\u00ed que <strong>se la conozca como v\u00eda del <em>qu\u00e9<\/em><\/strong>. <strong>La afectaci\u00f3n de esta v\u00eda producir\u00e1 graves dificultades para reconocer los objetos significativos por la v\u00eda visual, lo que se conoce como agnosias.<\/strong><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y a efectos de organizaci\u00f3n de este art\u00edculo, <strong>debemos<\/strong> <strong>destacar las dificultades que se pueden observar en la organizaci\u00f3n de los objetos en el espacio, lo que se conoce como <em>praxias visoconstructivas<\/em><\/strong>; esto es, ser capaz de escribir, dibujar, vestirnos o construir objetos. En este sentido, y aunque dichas dificultades se relacionan fundamentalmente con la <em>v\u00eda dorsal<\/em>) comprenden tambi\u00e9n otros procesos, tales como funciones ejecutivas (planificaci\u00f3n y secuenciaci\u00f3n), motricidad final, etc. Dicha complejidad hace que dichas alteraciones, si bien son m\u00e1s llamativas cuando afectan al hemisferio derecho, pueden ser fruto de lesiones en diversas regiones de ambos hemisferios cerebrales.<\/p>\n<blockquote><p><strong>A lo largo de este primero de dos art\u00edculos sobre las alteraciones visuales y el da\u00f1o cerebral, se abordar\u00e1n las alteraciones de la <em>v\u00eda ventral<\/em> que, com\u00fanmente se suelen asociar con las <em>agnosias<\/em><\/strong>. En el siguiente y \u00faltimo art\u00edculo se abordar\u00e1n tanto los problemas visoespaciales como las apraxias visoconstructivas, presentando finalmente unas conclusiones y recomendaciones generales a los cl\u00ednicos y cuidadores de personas que sufren dichas alteraciones.<\/p><\/blockquote>\n<h4><strong>Problemas en el reconocimiento visual: las agnosias<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Las agnosias visuales son dificultades en el reconocimiento visual de objetos, caras, colores, escenas visuales complejas, etc. que no pueden ser explicadas por d\u00e9ficits sensoriomotores<\/strong> como los se\u00f1alados en la primera parte del art\u00edculo, <strong>ni por la afectaci\u00f3n de otros procesos cognitivos<\/strong>, tales como la memoria, la atenci\u00f3n o el lenguaje. Los pacientes que sufren agnosia visual <strong>son capaces de identificar el objeto por v\u00edas diferentes a la visual<\/strong> (por ejemplo, reconocen un llavero al cogerlo) y, en l\u00edneas generales, suelen mostrar m\u00e1s dificultades para reconocer objetos est\u00e1ticos que en movimiento, y objetos representados (ej: dibujos, fotograf\u00edas) que objetos reales. <strong>En los casos m\u00e1s graves, el paciente puede tener graves dificultades para orientarse en su entorno, buscar objetos cotidianos<\/strong> (ej: llaves, cepillo de dientes) y, en ocasiones, puede llegar a comportarse como una persona ciega.<\/p>\n<p>Como veremos m\u00e1s adelante, <strong>las agnosias pueden abarcar categor\u00edas espec\u00edficas de est\u00edmulos<\/strong>: por ejemplo, una amplia proporci\u00f3n de agnosias implican alg\u00fan tipo de dificultad en el reconocimiento de objetos (y, generalmente, de seres biol\u00f3gicos, como animales o plantas). <strong>Algunos tipos de agnosia afectan muy espec\u00edficamente al reconocimiento de rostros humanos<\/strong>, lo que se conoce como <strong><em>prosopagnosia<\/em><\/strong>. <strong>Otros, especialmente tras lesiones en el hemisferio izquierdo, implican una dificultad para reconocer las palabras<\/strong> y, en menor medida, las letras; <strong>conserv\u00e1ndose, no obstante, la capacidad para escribir o incluso para leer si se hace letra a letra<\/strong>; esta condici\u00f3n se conoce como <strong><em>alexia pura<\/em><\/strong>. En algunos casos, menos frecuentes, puede observarse una <strong><em>acromatopsia<\/em> <\/strong>(<strong>incapacidad para percibir el color<\/strong>, generalmente tras lesiones de la regi\u00f3n V4), una <em>agnosia para el color<\/em> (dificultad para atribuir significado a los colores, siendo capaz de percibirlos correctamente) o, <strong>una condici\u00f3n muy rara, la <em>acinetopsia<\/em><\/strong>. Este \u00faltimo tipo de trastorno, generalmente producido tras lesiones posteriores bilaterales que afectan a la regi\u00f3n V5,\u00a0 <strong>impide a la persona percibir el movimiento<\/strong>. Literalmente, la persona afectada percibe que los objetos en movimiento, \u201ccambian repentinamente de lugar\u201d, sin una transici\u00f3n intermedia.<\/p>\n<p>Tanto la gravedad como la manifestaci\u00f3n de los s\u00edntomas es muy variable entre distintos pacientes, lo que llev\u00f3 a la necesidad de entender los procesos visuales subyacentes para poder comprender la cl\u00ednica. Una clasificaci\u00f3n cl\u00e1sica de las agnosias es la que estableci\u00f3 Lissauer en 1890, cuando describi\u00f3 la diferencia entre <em>agnosias aperceptivas<\/em>, en las que el objeto no se reconoc\u00eda por un d\u00e9ficit en los procesos visuales b\u00e1sicos, que imped\u00edan captar una escena visual o un objeto de forma integral, y las <em>agnosias asociativas<\/em>, en las cuales el procesamiento sensorial y perceptivo del objeto se encuentra conservado, pero no hay un acceso desde este al contenido de la memoria y al significado, lo que dificulta el reconocimiento. Hoy en d\u00eda, aunque sigue estando vigente dicha clasificaci\u00f3n general, se utilizan habitualmente modelos neurocognitivos, que permiten determinar la fase del procesamiento visual que se encuentra afectada en un paciente concreto y plantear los objetivos rehabilitadores a partir de dicha caracterizaci\u00f3n. Dos ejemplos son el modelo de Marr (1976) y el de Humphreys y Riddoch (1987). Se recomienda encarecidamente el estudio de estos modelos si se quiere profundizar en el tema.<\/p>\n<h4><strong>Agnosia asociativa: cuando la percepci\u00f3n y la memoria van de la mano<\/strong><\/h4>\n<p>Los pacientes que sufren agnosia asociativa tienen, como hemos se\u00f1alado, problemas para identificar objetos, en ausencia de alteraciones visuales espec\u00edficas que impiden percibir objetos integrados con todos sus detalles y\/o identificar las formas frente al fondo. <strong>Generalmente se observa tras lesiones occipito-temporales del hemisferio izquierdo<\/strong>.<\/p>\n<p>Debido a que se encuentra preservada la <em>invarianza<\/em> del objeto (es decir, este es percibido como el mismo objeto aunque se altere la perspectiva o cambie ligeramente la iluminaci\u00f3n, el contexto, etc.), los pacientes con agnosia visual asociativa <strong>son capaces de copiar el dibujo, o emparejarlo con otro igual entre diferentes opciones presentadas<\/strong>. Pueden, adem\u00e1s, describir adecuadamente su forma, color as\u00ed como otros atributos visuales. <strong>No obstante, no son capaces de acceder al significado y a la identidad de lo que est\u00e1n viendo<\/strong>, con lo que no son capaces de denominarlo correctamente, describir su uso o emparejarlo con otros objetos con la misma funci\u00f3n pero diferente forma. Por ejemplo, si se presenta al sujeto el dibujo de un paraguas\u00a0 plegado y luego se le pide que, entre otros dos dibujos, se\u00f1ale el que se trate del mismo objeto, es m\u00e1s probable que se\u00f1ale el dibujo de un bast\u00f3n (que conserva una forma parecida) que el dibujo de un paraguas desplegado.<\/p>\n<p><strong>Esta alteraci\u00f3n implica, de alg\u00fan modo, una desconexi\u00f3n entre la imagen del objeto y el acceso a la representaci\u00f3n<\/strong> en la memoria de dicho objeto y, por tanto, a los conocimientos sem\u00e1nticas asociados a este objeto.<\/p>\n<h4><strong>Las agnosias aperceptivas: ver sin reconocer<\/strong><\/h4>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-48142\" src=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Via-visual-primaria-286x300-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"314\" \/>Los pacientes que sufren agnosia aperceptiva, por otra parte, <strong>tienen dificultades para unir en un \u201c<em>percepto<\/em>\u201d<\/strong> estable los distintos atributos que componen la imagen que se les presenta, no siendo capaz de reconocerlo adecuadamente. En l\u00edneas generales, <strong>estos pacientes no tienen dificultades para percibir claros\/oscuros o incluso formas b\u00e1sicas<\/strong> (l\u00edneas con sus orientaciones, cuadrados, cilindros, etc.) y, por lo tanto, <strong>tampoco muestran esas dificultades cuando se les pide que copien una forma b\u00e1sica<\/strong> (por ejemplo, un c\u00edrculo o cuadrado). <strong>El problema, por lo tanto, no parece encontrarse en procesos sensoriales b\u00e1sicos.<\/strong> En ocasiones, adem\u00e1s, pueden identificar correctamente un objeto debido al contexto (ej: el cepillo de dientes dentro de un vaso en su cuarto de ba\u00f1o) o a un rasgo prominente del mismo (por ejemplo, pueden identificar un guante a partir de las diferentes formas \u201ccil\u00edndricas\u201d que sobresalen, que parecen dedos). Sin embargo, no son capaces de acceder a la <em>invarianza<\/em> del objeto, con lo cual tienden a mostrar su desconocimiento de lo que se les est\u00e1 mostrando o se aventuran a realizar falsas identificaciones a partir de alguno de los atributos del objeto. Por ejemplo, el mismo paciente, en otro momento, podr\u00eda identificar la foto de un guante como un candelabro, o una vela. Por este motivo, muestran dificultades para denominar el objeto, copiarlo, dibujarlo \u201cde cabeza\u201d, describirlo o emparejarlo con otro objeto igual que se les muestra.<\/p>\n<p>En l\u00edneas generales, <strong>las <em>agnosias aperceptivas<\/em> graves suelen presentarse tras lesiones bilaterales que afectan a las cortezas occipito-temporales<\/strong> como ocurre, por ejemplo, tras infartos bilaterales de las arterias cerebrales posteriores. Cuando la lesi\u00f3n no es muy extensa o afecta tan s\u00f3lo al <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/alteraciones-psicopatologicas-asociadas-a-las-lesiones-de-hemisferio-derecho\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">hemisferio derecho<\/a>, los pacientes pueden mostrar dificultades \u00fanicamente ante objetos, representados o reales, que se encuentren en perspectivas inusuales, degradados o solapados con otros objetos en una escena visual compleja. Tambi\u00e9n pueden mostrar dichas dificultades cuando se presenta \u00fanicamente la silueta del objeto, sin rasgos definitorios ni contexto visual que permitan identificarlo. Cabe destacar, para ilustrar esto \u00faltimo, un tipo de agnosia, muy relacionada con lesiones derechas, conocida como <em>agnosia de transformaci\u00f3n<\/em>. Los pacientes que sufren esta condici\u00f3n, no suelen tener grandes dificultades para reconocer objetos, salvo cuando estos se encuentran en perspectivas inusuales que impiden percibir los rasgos o ejes definitorios del objeto. As\u00ed, por ejemplo, pueden mostrar dificultades para reconocer una botella tumbada sobre la mesa, una silla volcada, o pantal\u00f3n colgado del rev\u00e9s. Adem\u00e1s, generalmente muestran dificultades para imaginar y manipular mentalmente los objetos.<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<h4><strong>La simultagnosia: la parte por el todo<\/strong><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Simultagnosia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-48146 size-medium\" src=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Simultagnosia-300x244-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"244\" \/><\/a><\/p>\n<p>Un tipo de agnosia aperceptiva que, si bien es rara, puede tener graves repercusiones funcionales en el paciente que la sufre es la simultagnosia. La simultagnosia fue definida por <strong>Luria<\/strong>, el padre de la neuropsicolog\u00eda, como un \u201c<strong><em>d\u00e9ficit perceptual en el que s\u00f3lo se puede ver a la vez un objeto o una parte del mismo<\/em><\/strong>\u201d. Los pacientes con simultagnosia, que <strong>otros autores llaman <em>agnosia de integraci\u00f3n<\/em><\/strong>, muestran falsas identificaciones de los objetos porque \u00fanicamente se centran en algunos rasgos salientes de los mismos, que capturan su atenci\u00f3n. Presentan, adem\u00e1s, una elevada fatigabilidad cuando deben mantener su atenci\u00f3n en una escena visual compleja, especialmente si \u00e9sta implica movimiento (ej: ver la televisi\u00f3n); adem\u00e1s, tienden a mostrar un rastreo visual err\u00e1tico, desorganizado y poco eficiente, de la escena visual.<\/p>\n<p>Existen <strong>dos tipos<\/strong> de <em>simultagnosia<\/em>, en funci\u00f3n de le lesi\u00f3n y los s\u00edntomas:<\/p>\n<ul>\n<li>la <strong><em>simultagnosia ventral:\u00a0<\/em><\/strong>de consecuencias generalmente menos graves, se asocia a lesiones del hemisferio izquierdo en regiones occipitales u occipito-temporales izquierdas. Estos pacientes <strong>muestran dificultades para reconocer m\u00e1s de un objeto u elemento de forma simult\u00e1nea<\/strong>. Aunque son capaces de percibir la forma global de un objeto, tienden a inferir su identidad a partir de alg\u00fan rasgo saliente (por ejemplo, las orejas de un zorro o de un gato dibujado puede hacer que confundan ese animal con un perro, al no atender a otras caracter\u00edsticas definitorias), tomando de este modo \u201cla parte por el todo\u201d. Debido a esto, pueden mejorar su rendimiento si s\u00f3lo se presenta la silueta del objeto. Dicha alteraci\u00f3n suele venir acompa\u00f1ada de alexia y lectura \u201cletra a letra\u201d de las palabras, como se ha se\u00f1alado anteriormente.<strong>\u00a0<\/strong><\/li>\n<li><strong>la <em>simultagnosia dorsal:\u00a0<\/em>suele implicar graves alteraciones funcionales<\/strong> para el paciente que la sufre, que tiende no s\u00f3lo a no reconocer adecuadamente los objetos, sino a desorientarse y tropezarse con obst\u00e1culos cuando se desplaza. <strong>Estos pacientes muestran graves dificultades en la atenci\u00f3n visual<\/strong>, pudiendo atender s\u00f3lo a unos pocos elementos de la escena visual, ignorando completamente los dem\u00e1s. <strong>Suele acompa\u00f1arse de otros dos s\u00edntomas, en lo que se conoce como s<em>\u00edndrome de Balint<\/em><\/strong>: adem\u00e1s de la simultagnosia, dichos pacientes muestran una <em>apraxia oculomotora<\/em> y una <em>ataxia \u00f3ptica<\/em>. La <em>apraxia oculomotora<\/em> implica una exploraci\u00f3n visual desorganizada, err\u00e1tica, con tendencia a fijar la mirada en puntos irrelevantes, alejados de la escena visual, lo que dificulta enormemente el reconocimiento. Por otra parte, la <em>ataxia \u00f3ptica<\/em> implica una dificultad para guiar la acci\u00f3n a trav\u00e9s de la informaci\u00f3n visual. De este modo, <strong>el paciente muestra dificultades para alcanzar los objetos a los que intenta mirar, corrigiendo continuamente su movimiento<\/strong> hasta que \u201ctropieza\u201d finalmente con el objeto significativo. <strong>Este s\u00edndrome suele asociarse a lesiones bilaterales occipito-parietales<\/strong>, generalmente como consecuencia de una encefalopat\u00eda hip\u00f3xico-isqu\u00e9mica, o como resultado de algunos traumatismos craneoencef\u00e1licos.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong>Los problemas para reconocer rostros familiares: prosopagnosia<\/strong><\/h4>\n<p>El \u00faltimo tipo de agnosia visual que vamos a revisar es la conocida como <em>prosopagnosia<\/em>. <strong>Los pacientes con esta condici\u00f3n presentan dificultades para discriminar entre diferentes caras<\/strong>, dificultando el acceso a la identidad de la persona por la v\u00eda visual. Los pacientes son capaces de reconocer el sexo de la persona (o fotograf\u00eda) que est\u00e1n viendo, la edad aproximada y los diferentes rasgos definitorios (por ejemplo, el pelo, la presencia o no de barba, la expresi\u00f3n emocional, etc.). <strong>No son capaces de percibir la cara como un patr\u00f3n global, que permita acceder a la identidad de la persona, as\u00ed como diferenciarla<\/strong> de otros rostros con caracter\u00edsticas visuales similares, o del mismo rostro en otra perspectiva diferente (por ejemplo, mirando de lado). En el d\u00eda a d\u00eda, dichos pacientes aprender a reconocer a sus familiares o a otras personas de su entorno a partir de los rasgos \u201cextra-rostro\u201d. Por ejemplo, gracias al pelo recogido, los pendientes, la ropa, los gestos, etc.<\/p>\n<p>En l\u00edneas generales, la <em>prosopagnosia<\/em> <strong>se suele producir tras lesiones bilaterales que afectan a los a la cara inferior de los l\u00f3bulos temporales, especialmente de una regi\u00f3n conocida como giro fusiforme, si bien una lesi\u00f3n unilateral derecha suele ser suficiente para producir una prosopagnosia<\/strong>. Debido al tipo de lesi\u00f3n, <strong>no es raro observar otros signos y s\u00edntomas asociados<\/strong>, tales como una agnosia para los objetos y\/o una p\u00e9rdida campim\u00e9trica conocida como cuadrantanopsia superior, contralateral a la lesi\u00f3n. Cabe destacar que tambi\u00e9n en <strong>la prosopagnosia se puede observar una forma aperceptiva y otra asociativa<\/strong>. En este sentido, las lesiones posteriores del l\u00f3bulo temporal inferior implican una dificultad para integrar los rasgos faciales en una globalidad que permita diferenciar ese rostro de otros similares y acceder a la identidad de la persona, algo equivalente a la agnosia aperceptiva. Por otra parte, la lesi\u00f3n en las porciones anteriores conlleva una dificultad para acceder a los contenidos sem\u00e1nticos, biogr\u00e1ficos de la persona (en lesiones izquierdas) o a la propia sensaci\u00f3n de familiaridad que lleva a identificar una cara como \u201cconocida\u201d, tras lesiones derechas.<\/p>\n<blockquote><p>A modo de conclusi\u00f3n,<strong> las lesiones que afectan a la v\u00eda ventral implicar\u00e1n habitualmente alg\u00fan tipo de dificultad para analizar y\/o integrar los rasgos visuales significativos de un objeto o de una escena visual compleja, con el consiguiente impacto funcional para el paciente. Generalmente, s\u00f3lo las lesiones extensas y bilaterales provocar\u00e1n algunos de los tipos de agnosia que hemos se\u00f1alado anteriormente.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<ul>\n<li>Para saber m\u00e1s:\u00a0<a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/publicacion\/alteraciones-visoperceptivas-y-visoespaciales-en-dano-cerebral-ii\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alteraciones visoperceptivas y visoespaciales en da\u00f1o cerebral (II)<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son m\u00faltiples las condiciones neurol\u00f3gicas que pueden afectar la visi\u00f3n. Y se estima que hasta un 60% de las personas que sobreviven a un ictus muestran alteraciones visuales de alg\u00fan tipo. 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