{"id":85073,"date":"2023-12-19T13:09:55","date_gmt":"2023-12-19T13:09:55","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/publicacion\/de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-impulsividad\/"},"modified":"2023-12-19T13:09:55","modified_gmt":"2023-12-19T13:09:55","slug":"de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-impulsividad","status":"publish","type":"portfolio","link":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/en\/publicacion\/de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-impulsividad\/","title":{"rendered":"\u00bfDe qu\u00e9 hablamos cuando hablamos de &#8216;impulsividad&#8217;?"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por David de Nore\u00f1a<br style=\"color: #666e74;\" \/><span style=\"color: #666e74;\"><b>Neurops\u00edc\u00f3logo<\/b><\/span><br style=\"color: #666e74;\" \/><a title=\"La Red Menni en Madrid \" href=\"http:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/la-red-menni\/la-red-menni-en-madrid\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">UDC Hospital Beata Mar\u00eda Ana<\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>&#8220;Noto como si mi cuerpo fuera m\u00e1s r\u00e1pido que mi cabeza. Quiero hacer las cosas ya, en el momento, y adem\u00e1s terminarlas lo antes posible. Y claro, a veces meto la pata&#8221;<\/em>.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: left;\">La frase anterior fue pronunciada en terapia por un paciente que sufri\u00f3 un <strong>ictus<\/strong>. El ACV, adem\u00e1s de dejarle con la mitad izquierda del cuerpo paralizada e importantes problemas visuales, conllev\u00f3 unos cambios en su comportamiento que se caracterizaron, principalmente, por la impulsividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a class=\"dt-pswp-item\" href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/David-de-Norena-1.jpg\" data-dt-img-description=\"\" data-large_image_width=\"248\" data-large_image_height=\"364\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-83032\" src=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/David-de-Norena-1.jpg\" alt=\"\" width=\"248\" height=\"364\" srcset=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/David-de-Norena-1.jpg 248w, https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/David-de-Norena-1-204x300.jpg 204w\" sizes=\"(max-width: 248px) 100vw, 248px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La conducta impulsiva es una queja muy frecuente tanto de terapeutas como de familiares de personas afectadas por <a title=\"da\u00f1o cerebral \" href=\"http:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/el-dano-cerebral\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">da\u00f1o cerebral<\/a>, especialmente cuando \u00e9ste ha implicado a los<strong> l\u00f3bulos frontales<\/strong> (<strong>se estima que, en el caso del traumatismo craneoencef\u00e1lico, la impulsividad puede encontrarse hasta en un 70% de los pacientes<\/strong>). La impulsividad puede afectar a uno o varios dominios de funcionamiento: emocional, conductual y cognitivo. Dicho problema no s\u00f3lo repercute en la realizaci\u00f3n de actividades de la vida cotidiana o en la integraci\u00f3n social del paciente, sino que tambi\u00e9n implica con frecuencia riesgos importantes para la seguridad y una traba notable a la rehabilitaci\u00f3n: <strong>los pacientes con impulsividad necesitan una supervisi\u00f3n frecuente por parte de terceras personas y, en algunos casos, la contenci\u00f3n mec\u00e1nica, con el mayor coste, tanto emocional como asistencial, que esto supone<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La RAE define a la persona impulsiva como\u00a0 &#8220;persona que suele hablar o proceder sin reflexi\u00f3n ni cautela, dej\u00e1ndose llevar por la impresi\u00f3n del momento&#8221;. Otras definiciones hacen alusi\u00f3n a la &#8220;poca consideraci\u00f3n de las potenciales consecuencias negativas&#8221;, la &#8220;tendencia a actuar prematuramente, sin previsi\u00f3n&#8221;, a rasgos de personalidad que implican &#8220;dificultades para inhibir respuestas, la b\u00fasqueda de novedad y la incapacidad para posponer gratificaciones&#8221; o a las &#8220;consecuencias no deseadas&#8221; de la conducta. En definitiva, y aunque la mayor\u00eda de las definiciones asumen algunas caracter\u00edsticas principales (la respuesta antes de tiempo, la falta de planificaci\u00f3n, el riesgo o consecuencias negativas de la acci\u00f3n, y lo inapropiado de la conducta para la situaci\u00f3n), todo indica que estamos ante un constructo con muchas dimensiones y que <strong>no hay dos &#8220;conductas impulsivas&#8221; que tengan la misma causa<\/strong>.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Dos tipos de impulsividad<\/h4>\n<p style=\"text-align: left;\">Atendiendo a la forma que adapta la impulsividad, en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica podemos observar al menos dos tipos de impulsividad: <strong>la <em>impulsividad\u00a0<\/em><em>verbal<\/em> y la <em>impulsividad\u00a0<\/em><em>motora<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los pacientes que manifiestan impulsividad verbal tienden a realizar <strong>comentarios inapropiados<\/strong> -en ocasiones ofensivos-, \u00a0proporcionan la primera respuesta que les pasa por la cabeza ante una determina pregunta: se muestran verborreicos y no dejan hablar a su interlocutor, etc. Este tipo de comportamientos minan las relaciones personales y dificultan una normalizaci\u00f3n social. Adem\u00e1s de esto, dichos pacientes suelen ser juzgados como m\u00e1s afectados cognitivamente de lo que realmente est\u00e1n, o son etiquetados como &#8220;pesados&#8221; o &#8220;desinhibidos&#8221;, con lo que eso implica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La impulsividad motora, por otra parte, puede poner en serio riesgo la seguridad f\u00edsica del paciente. Las personas que experimentan este tipo impulsividad tienden a actuar precipitadamente, sin planificaci\u00f3n ni consideraci\u00f3n previa, con lo que las consecuencias de su conducta suelen ser con frecuencia indeseables. Si, como es habitual, el paciente sufre limitaciones sensoriomotoras, es usuario de silla de ruedas y tiene una conciencia limitada de sus d\u00e9ficits, <strong>la posibilidad de sufrir un accidente con lesiones aumenta exponencialmente,<\/strong> as\u00ed como la necesidad de supervisi\u00f3n por parte de terceras personas, con el consiguiente menoscabo a la autonom\u00eda del paciente.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Profundizar en el origen<\/h4>\n<p style=\"text-align: left;\">La clasificaci\u00f3n anterior, si bien ayuda a comprender las diferentes manifestaciones de la conducta impulsiva, apenas proporciona ninguna clave para entender su origen y, mucho menos, para planificar la rehabilitaci\u00f3n de dichos problemas. Es necesario dar un paso m\u00e1s y profundizar en el<strong> origen neuropsicol\u00f3gico de dichas alteraciones, sin olvidar tampoco otros muchos factores que pueden estar influyendo sobre el problema<\/strong>, como son la personalidad previa, el uso o abuso de sustancias, los problemas emocionales, la falta de conciencia de las limitaciones, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este sentido, <strong>existen <em>dos circuitos neuroanat\u00f3micos diferentes<\/em> (aunque interrelacionados) que, cuando sufren una lesi\u00f3n, pueden conllevar comportamientos impulsivos:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>El primer circuito se caracteriza por un bucle ventral-estriatal, que implica la corteza prefrontal ventromedial (incluida la corteza orbitofrontal), la corteza cingulada anterior y el n\u00facleo accumbens\/estriado ventral, parte de lo conocido como &#8220;circuito de recompensa&#8221;. Las personas con lesiones en estas estructuras, presentar\u00e1n en mayor o menor grado cierta desinhibici\u00f3n conductual. En este caso, las conductas impulsivas se relacionar\u00e1n con la dificultad para demorar la gratificaci\u00f3n de sus deseos del momento, la baja tolerancia a la frustraci\u00f3n y al esfuerzo, la irritabilidad, o la dificultad para interpretar adecuadamente las se\u00f1ales sociales y, por lo tanto, para ser capaz de ajustar su interacci\u00f3n a cada persona y momento.<\/li>\n<li>El otro gran circuito incluye el c\u00f3rtex prefrontal ventrolateral, el cingulado anterior y el \u00e1rea motora suplementaria, junto con sus conexiones con los ganglios basales (caudado y putamen). Muchos autores a\u00f1aden a este circuito la corteza prefrontal dorsolateral, todas ellas regiones estrechamente relacionadas con las <em>funciones ejecutivas<\/em>. La impulsividad en estos pacientes se relaciona generalmente con la dificultad para suprimir la interferencia de est\u00edmulos irrelevantes, las perseveraciones en la respuesta (seguir haciendo lo mismo una y otra vez), las dificultades para planificar el comportamiento y anticipar las consecuencias de \u00e9ste, o la dificultad para frenar conductas habituales (ej: tumbarse al ver cerca una cama, atarse los zapatos al ver los cordones desatados) en circunstancias donde deben frenarse\u2026<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>En definitiva, la impulsividad puede relacionarse con dificultad para autorregular las emociones, controlar los impulsos y deseos del momento,\u00a0 y presentar una conducta social apropiada a cada situaci\u00f3n, como ser\u00eda en el primer caso, o bien con problemas para dirigir correctamente la atenci\u00f3n, inhibir las distracciones o las respuestas habituales o planificar para lograr un objetivo, como ser\u00eda el segundo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde esta perspectiva, y asumiendo que la conducta impulsiva no es una sino que pueden ser muchas diferentes, es posible afinar la punter\u00eda y acertar en la diana terap\u00e9utica m\u00e1s adecuada para cada persona. Pero este ser\u00e1 el objeto de otro trabajo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por David de Nore\u00f1aNeurops\u00edc\u00f3logoUDC Hospital Beata Mar\u00eda Ana &#8220;Noto como si mi cuerpo fuera m\u00e1s r\u00e1pido que mi cabeza. Quiero hacer las cosas ya, en el momento, y adem\u00e1s terminarlas lo antes posible. Y claro, a veces meto la pata&#8221;. 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