{"id":84145,"date":"2023-12-19T13:10:54","date_gmt":"2023-12-19T13:10:54","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/publicacion\/el-sindrome-post-uci\/"},"modified":"2023-12-19T13:10:54","modified_gmt":"2023-12-19T13:10:54","slug":"el-sindrome-post-uci","status":"publish","type":"portfolio","link":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/publicacion\/el-sindrome-post-uci\/","title":{"rendered":"El s\u00edndrome post-UCI"},"content":{"rendered":"<p>Tras largas hospitalizaciones en las unidades de cuidados intensivos, se han descrito efectos adversos -por la aparici\u00f3n de dificultades f\u00edsicas, alteraciones cognitivas y problemas emocionales- en un elevado porcentaje de pacientes, por lo que\u00a0se hace necesario prestar seguimiento y atenci\u00f3n tras el alta.\u00a0<a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/rehabilitacion-integral\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Equipos interdisciplinares<\/a> como los de la <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/la-red-menni\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Red Menni de Da\u00f1o Cerebral de Hermanas Hospitalarias<\/a> ofrecen opciones terap\u00e9uticas que han mostrado efectividad en el tratamiento de estas <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/el-dano-cerebral\/consecuencias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">secuelas<\/a> cuando se deben a\u00a0ictus, traumatismos craeneoencef\u00e1licos, etc.<\/p>\n<h4><span style=\"color: #65707b;\">Escrito por: <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #65707b;\"><strong>Dr. <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/tu-equipo-de-tratamiento\/marcos-rios\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Marcos R\u00edos Lago<\/a><\/strong>, neuropsic\u00f3logo y coordinador de la<br \/>\n<b>Unidad de Da\u00f1o Cerebral del\u00a0<a href=\"http:\/\/da\u00f1ocerebral.es\/la-red-menni\/la-red-menni-en-madrid\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Hospital Beata Mar\u00eda Ana. Madrid<\/a><\/b><\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/da\u00f1ocerebral.es\/tu-equipo-de-tratamiento\/marcos-rios\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" style=\"margin: 15px;\" title=\"Marcos R\u00edos Lago\" src=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/marcos.jpg\" alt=\"Marcos R\u00edos Lago\" width=\"280\" height=\"424\" \/><\/a> La estancia en las unidades de cuidados intensivos (UCI) salva cada vez m\u00e1s vidas. Los avances en el conocimiento m\u00e9dico y en la tecnolog\u00eda disponible en estos servicios permiten la supervivencia de muchas personas. Si bien este ingreso no est\u00e1 exento de algunas dificultades. Entre ellas, se pueden destacar las agrupadas bajo el denominado s\u00edndrome post cuidados intensivos (o PICS, del ingl\u00e9s <em>Post Intensive Care Syndrome<\/em>), descrito por vez primera en 2012 (<strong>Needham et al<\/strong>., 2012).\u00a0Las largas hospitalizaciones en las UCIs a las que han tenido que someterse muchos pacientes debido a la pandemia del Covid-19 han puesto sobre la mesa las necesidades de rehabilitaci\u00f3n de quienes presentan el llamado s\u00edndrome post-UCI.<\/p>\n<blockquote><p>El PICS se caracteriza por la aparici\u00f3n de dificultades f\u00edsicas (dolor, debilidad, etc.), <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/estudio-sobre-las-alteraciones-cognitivas-y-su-mejoria-tras-un-traumatismo-craneoencefalico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">alteraciones cognitivas<\/a> (dificultades de atenci\u00f3n, memoria y lentitud en el <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/velocidad-de-procesamiento-de-la-informacion-y-rehabilitacion-del-dano-cerebral\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">procesamiento de informaci\u00f3n<\/a>) y <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/video-las-alteraciones-conductuales-y-emocionales-tras-un-ictus\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">problemas emocionales<\/a> (como la ansiedad, bajo estado de \u00e1nimo, posible aparici\u00f3n de estr\u00e9s postraum\u00e1tico). Estas dificultades pueden darse durante la estancia en la UCI, tras el alta y, en muchos casos, en el medio y largo plazo despu\u00e9s del ingreso.<\/p><\/blockquote>\n<p>De acuerdo con <strong>Ohtake et al<\/strong>. (2018), <strong>a lo largo del primer a\u00f1o tras el ingreso en UCI estos pacientes presentan dificultades recogidas en los tres dominios de la <a href=\"https:\/\/www.imserso.es\/InterPresent2\/groups\/imserso\/documents\/binario\/435cif.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Clasificaci\u00f3n Internacional de Funcionamiento<\/a> (CIF)<\/strong>, que comprenden alteraciones en las funciones y estructuras corporales, limitaciones en la actividad y limitaciones en la participaci\u00f3n. <strong>Esto implica graves dificultades para el desempe\u00f1o de actividades de la vida diaria b\u00e1sicas e instrumentales, as\u00ed como dificultades para volver a conducir o conservar el empleo, afectando a la calidad de vida y regreso a la actividad normalizada.<\/strong><\/p>\n<h5><strong>Alteraciones f\u00edsicas<\/strong><\/h5>\n<p><a class=\"dt-pswp-item\" href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Neumonia.jpg\" data-dt-img-description=\"\" data-large_image_width=\"450\" data-large_image_height=\"555\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-84132\" src=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Neumonia.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"555\" srcset=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Neumonia.jpg 450w, https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Neumonia-243x300.jpg 243w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a>Desde un punto de vista f\u00edsico, <strong>Lane-Fall<\/strong> et al. (2018) se\u00f1alan que <strong>es muy frecuente la debilidad muscular. Esta es m\u00e1s acusada cuanto m\u00e1s larga es la estancia en UCI<\/strong> y suele afectar m\u00e1s a los m\u00fasculos esquel\u00e9ticos que a la musculatura lisa. Adem\u00e1s, <strong>esta debilidad tambi\u00e9n se observa en la musculatura orofar\u00edngea<\/strong>, lo que parece guardar relaci\u00f3n con los problemas de <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/publicacion\/guia-para-el-manejo-de-la-disfagia-pautas-para-personas-con-problemas-de-deglucion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">disfagia<\/a> que se observan. <strong>Tambi\u00e9n la situaci\u00f3n de ventilaci\u00f3n mec\u00e1nica y la posibilidad de una traqueotom\u00eda est\u00e1n relacionadas con estas dificultades deglutorias.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, las alteraciones m\u00e1s frecuentes de tipo f\u00edsico son:<\/p>\n<ul>\n<li>debilidad muscular<\/li>\n<li>p\u00e9rdida de masa muscular, generalmente de forma sim\u00e9trica en los dos hemicuerpos<\/li>\n<li>dificultades para caminar<\/li>\n<li>baja tolerancia al ejercicio<\/li>\n<li>deterioro respiratorio<\/li>\n<li>problemas deglutorios<\/li>\n<\/ul>\n<h5><strong>Alteraciones cognitivas<\/strong><\/h5>\n<p>En cuanto al rendimiento cognitivo,<strong> en el momento del alta de la UCI las alteraciones cognitivas pueden afectar al 70-100% de los pacientes<\/strong>. Un a\u00f1o despu\u00e9s entre el 46-80% a\u00fan padecen esta disminuci\u00f3n del rendimiento, y el 20% mantiene estas dificultades 5 a\u00f1os despu\u00e9s del ingreso en UCI (<strong>Sheehy et al<\/strong>., 2020). <strong>Una de las posibles causas de la persistencia del deterioro tras el ingreso podr\u00eda ser la hipoglucemia, hiperglucemia o las fluctuaciones en la glucosa s\u00e9rica<\/strong> durante ese periodo, seg\u00fan\u00a0<strong>Inoue et al<\/strong>. (2019). <strong>El estudio tambi\u00e9n se\u00f1ala la influencia de la presencia de delirio y el estr\u00e9s agudo durante la hospitalizaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Todos los componentes de la cognici\u00f3n pueden quedar afectados en mayor o menor medida, pero sobresalen las dificultades atencionales, las <a href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/publicacion\/alteraciones-visoperceptivas-y-visoespaciales-en-dano-cerebral-i\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">alteraciones de las habilidades visoespaciales<\/a>, la memoria (incluyendo la memoria operativa) y las funciones ejecutivas.<strong> Existe una gran variabilidad entre los pacientes, lo que exigir\u00eda una valoraci\u00f3n espec\u00edfica de cada persona\u00a0<\/strong>(<strong>Sheehy et al<\/strong>., 2020). Esta valoraci\u00f3n debe considerar cu\u00e1l es el impacto sobre la vida cotidiana y la calidad de vida de las posibles dificultades que presente el individuo.<\/p>\n<p><strong>Algunos autores se\u00f1alan que, a los tres meses de ser dados de alta de la UCI, el 40% de los pacientes muestra un rendimiento cognitivo equivalente al de un paciente que han sufrido un traumatismo craneoencef\u00e1lico moderado, y el 26% de los pacientes muestra un rendimiento similar al de una persona con un diagn\u00f3stico de alzheimer leve. Adem\u00e1s, este bajo rendimiento persiste frecuentemente a los 12 meses del alta<\/strong>, manteniendo entre un 34 y 24% de pacientes rendimientos equivalentes. Estas alteraciones se daban en todos los rangos de edad (<strong>Pandharipande et al<\/strong>., 2013; <strong>Sheehy et al<\/strong>. 2020), y pueden ser tanto de nueva aparici\u00f3n como presentarse en forma de un agravamiento de caracter\u00edsticas y dificultades preexistentes.<\/p>\n<p>Hay que se\u00f1alar que <strong>desde un punto de vista rehabilitador, las dificultades de orientaci\u00f3n, atenci\u00f3n, memoria y velocidad de procesamiento han mostrado una buena respuesta a programas de estimulaci\u00f3n cognitiva. Si bien, las alteraciones de las funciones ejecutivas exigen programas de intervenci\u00f3n m\u00e1s complejos (Lane-Fall et al. 2016).<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed, a modo de resumen, se puede se\u00f1alar que las alteraciones cognitivas m\u00e1s frecuentes son:<\/p>\n<ul>\n<li>alteraciones de la memoria<\/li>\n<li>problemas atencionales<\/li>\n<li>lentitud en el procesamiento de informaci\u00f3n<\/li>\n<li>delirio<\/li>\n<li>estados confusionales<\/li>\n<li>presencia de alucinaciones<\/li>\n<li>alteraciones de las funciones ejecutivas<\/li>\n<\/ul>\n<h5><\/h5>\n<h5><strong>Alteraciones emocionales<\/strong><\/h5>\n<p><strong><a class=\"dt-pswp-item\" href=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Neurorrehabilitacion_visual.jpg\" data-dt-img-description=\"\" data-large_image_width=\"900\" data-large_image_height=\"346\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-84138\" src=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Neurorrehabilitacion_visual.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"346\" srcset=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Neurorrehabilitacion_visual.jpg 900w, https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Neurorrehabilitacion_visual-300x115.jpg 300w, https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Neurorrehabilitacion_visual-768x295.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a>La mayor\u00eda de los pacientes se\u00f1alan haber sufrido una experiencia de ruptura grave del devenir cotidiano, en el que aparecen s\u00edntomas emocionales de alta intensidad para los que no estaban preparados<\/strong>.<strong> Adem\u00e1s, hay que se\u00f1alar que no se trata de una situaci\u00f3n imaginada. Muy al contrario, el miedo es intenso y real. Algunas reacciones pueden estar asociadas al correlato fisiol\u00f3gico de la sedaci\u00f3n o de la ventilaci\u00f3n mec\u00e1nica, aumentando el nivel de catecolaminas y as\u00ed la ansiedad, agitaci\u00f3n e incluso sensaci\u00f3n de terror. Si a esto se a\u00f1aden las posibles limitaciones de movimiento (en ocasiones restringido para la propia seguridad del paciente), estos sentimientos pueden aumentar.<\/strong> De este modo, y con el objetivo de minimizar el impacto del ingreso en UCI, se est\u00e1n planteando mejoras en los protocolos, tales como un mejor manejo de la sedaci\u00f3n (a favor de una sedaci\u00f3n intermitente o m\u00ednima).<\/p>\n<p><strong>Tras la hospitalizaci\u00f3n en UCI se han descrito efectos emocionales adversos. La depresi\u00f3n (30%), la ansiedad (70%) y el trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEPT; 10-50% de los casos) son las principales enfermedades mentales que se asocian al PICS. Incluso dos a\u00f1os despu\u00e9s del ingreso algunos pacientes muestran TEPT (22% -24%), depresi\u00f3n (26% -33%) y ansiedad generalizada (38% -44%) (Sheehy et al., 2020).<\/strong> Puede ser tambi\u00e9n frecuente revivir las im\u00e1genes de la UCI en forma de recuerdos intrusivos, terrores nocturnos o pesadillas, incluso despu\u00e9s del alta. <strong>La creencia extendida de que los pacientes no recuerdan lo ocurrido en la UCI parece no ser cierta<\/strong>, ya que hasta un 88% de etas personas presentan estos recuerdos indeseables. Todo ello implica una grave reducci\u00f3n en la calidad de vida, peor funcionamiento cotidiano, un mayor tiempo de discapacidad y un incremento de los costes de atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" style=\"margin: 15px;\" src=\"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/somatoparafrenia.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" \/><\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n se puede se\u00f1alar como relevante la aparici\u00f3n de trastornos del sue\u00f1o<\/strong>. A veces es la consecuencia de la alteraci\u00f3n de los ciclos normales de sue\u00f1o y vigilia, y puede ser una de las primeras se\u00f1ales que est\u00e9n indicando la presencia de un PICS.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, <strong>el trastorno por estr\u00e9s postraum\u00e1tico merece una menci\u00f3n espec\u00edfica ya que afecta entre el 10 y el 39% de los pacientes tras la UCI<\/strong>. Quiz\u00e1 es el componente mejor identificado y atendido de los que se presentan en el PICS. Este puede aparecer tras un evento amenazante o una percepci\u00f3n de ausencia de seguridad. El problema principal del TEPT es la posibilidad de persistencia de los s\u00edntomas en el muy largo plazo (incluso 14 a\u00f1os despu\u00e9s del evento traum\u00e1tico). Por esta raz\u00f3n es importante identificarlo y ense\u00f1ar al paciente estrategias de manejo y afrontamiento que minimicen el impacto de esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre los factores de riesgo para la aparici\u00f3n de estas dificultades est\u00e1 la existencia de enfermedades psiqui\u00e1tricas previas, la aparici\u00f3n de los s\u00edntomas durante el periodo de hospitalizaci\u00f3n, ser joven, mujer, no tener empleo, consumir alcohol y el uso de sedaci\u00f3n con opi\u00e1ceos durante el periodo de UCI (<strong>Inoue et al<\/strong>., 2019; <strong>Sheehy et al<\/strong>., 2020).<\/p>\n<p>As\u00ed, a modo de resumen, las alteraciones emocionales m\u00e1s frecuentes son:<\/p>\n<ul>\n<li>depresi\u00f3n<\/li>\n<li>anhedonia<\/li>\n<li>ansiedad<\/li>\n<li>estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEPT)<\/li>\n<li>trastornos del sue\u00f1o<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong>Otras formas espec\u00edficas: familia y pacientes en edad pedi\u00e1trica<\/strong><\/h4>\n<p>Por ultimo, esta situaci\u00f3n no es exclusiva de las personas adultas, habi\u00e9ndose descrito dos formas de PICS espec\u00edficas: PICS-f, aplicable a las familias de los pacientes, y PICS-p, espec\u00edfica para la edad pedi\u00e1trica.<\/p>\n<p>Por un lado, <strong>la aparici\u00f3n de dificultades tambi\u00e9n en la familia (PICS-f) implica ansiedad (70%), depresi\u00f3n (35%), estr\u00e9s postraum\u00e1tico (35%) y otros problemas como fatiga, aumento de conductas de riesgo, problemas de sue\u00f1o o trastornos de alimentaci\u00f3n, entre otros<\/strong>. Estos pueden ser tambi\u00e9n persistentes y extenderse m\u00e1s all\u00e1 del a\u00f1o (<strong>Inoue et al<\/strong>., 2019; <strong>Torres et al<\/strong>., 2017). <strong>Torres et al.<\/strong> (2017) recogen tambi\u00e9n que <strong>el cuidado de un paciente postcr\u00edtico afecta a los planes de vida, las relaciones sociales, el desempe\u00f1o profesional y puede favorecer la aparici\u00f3n de conflictos familiares<\/strong>. Algunas de estas dificultades no aparecen de forma s\u00fabita en la fase aguda, sino que se van desarrollando progresivamente y adquieren un car\u00e1cter cl\u00ednicamente relevante a lo largo de las primeras semanas o meses tras el alta de la UCI, lo que puede tambi\u00e9n estar asociado a una dificultad para manejar los nuevos roles de cuidadores (<strong>Sheehy et al<\/strong>., 2020).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n recientemente, en 2018, se ha descrito una PICS pedi\u00e1trica (PICS-p). <strong>El s\u00edndrome post UCI en ni\u00f1os y ni\u00f1as es muy similar al que padecen los adultos, pero implica una mayor comprensi\u00f3n del impacto de las dificultades en diferentes rangos de edad.<\/strong> De este modo es necesario optimizar los procedimientos de evaluaci\u00f3n y detecci\u00f3n que permitan la implementaci\u00f3n de programas de intervenci\u00f3n tambi\u00e9n espec\u00edficos.<\/p>\n<h4><strong>Inter\u00e9s por el tratamiento post-UCI y posibilidades de rehabilitaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Considerando la alta prevalencia de estas alteraciones, parece razonable que todos los pacientes que han pasado por un ingreso en UCI sean evaluados con el objetivo de descartar la presencia de alguna de las dificultades descritas.<\/strong> Ante la detecci\u00f3n de alteraciones, <strong>es posible inicio de un programa de rehabilitaci\u00f3n para recuperar las funciones afectadas y, en todo caso, minimizar el impacto de las dificultades detectadas.<\/strong> <strong>Existen opciones terap\u00e9uticas para cada uno de los problemas descritos que han mostrado efectividad en otros tipos de pacientes (ictus, TCE, etc.).<\/strong><\/p>\n<p><strong>Este abordaje debe ser multidisciplinar<\/strong>. Tras la evaluaci\u00f3n y la potencial detecci\u00f3n de s\u00edntomas, ser\u00e1 necesario un seguimiento que implica una revisi\u00f3n f\u00edsica y otra de car\u00e1cter psicol\u00f3gico, cognitivo y del funcionamiento familiar. El inicio del tratamiento psicol\u00f3gico o psiqui\u00e1trico debe iniciarse lo antes posible tras el alta si se detecta cualquier s\u00edntoma en el paciente.<\/p>\n<p>Parece claro es que el inicio temprano de un proceso de rehabilitaci\u00f3n hace mejorar el rendimiento f\u00edsico en el corto plazo (<strong>Fuke et al<\/strong>., 2017). Tambi\u00e9n algunas intervenciones han disminuido las probabilidades de aparici\u00f3n de TEPT, como la \u201c<em>simple<\/em>\u201d elaboraci\u00f3n de un diario durante el ingreso (elaborado por el equipo de enfermer\u00eda y la familia, registrando diariamente lo ocurrido durante la estancia en la UCI, con lenguaje sencillo y con fotograf\u00edas que lo ilustraban &#8211;<strong>Fuke et al<\/strong>., 2017-).<\/p>\n<p>Otros autores proponen la integraci\u00f3n de un profesional de la neuropsicolog\u00eda en el equipo de UCI (<strong>Dodd et al<\/strong>., 2018). Sin embargo, no est\u00e1 tan claro que la atenci\u00f3n inmediata, si se ci\u00f1e a las fases en UCI, sirva para minimizar el impacto a medio y largo plazo, por lo que quiz\u00e1 sean necesarios procesos de rehabilitaci\u00f3n posteriores al alta hospitalaria. En este sentido, <b>el trabajo con neuropsic\u00f3logos durante la fase postaguda y en el seguimiento en el medio y largo plazo han mostrado altos niveles de satisfacci\u00f3n de persona afectadas\u00a0y familiares, mejorando los cuidados y su bienestar<\/b>\u00a0(<strong>Dodd et al<\/strong>., 2018). Para <strong>Merbitz et al<\/strong>. (2016) <strong>es importante comprender la complejidad de la situaci\u00f3n post-UCI e intervenir tanto en los d\u00e9ficits (tratando de restaurar el rendimiento previo) como en las cuestiones de car\u00e1cter emocional y relacional (roles, familia, etc.), as\u00ed como en el entorno familiar.<\/strong><\/p>\n<h4><strong>Consideraciones finales<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Todas las alteraciones f\u00edsicas, cognitivas y emocionales descritas son profundas y duraderas. El impacto puede ser muy elevado y generar unas secuelas incompatibles con una vida social, familiar y laboral adecuadas.<\/strong><\/p>\n<p>Durante las fases iniciales de ingreso en UCI, la literatura actual est\u00e1 mostrando los intentos por optimizar los procedimientos en atenci\u00f3n a los pacientes, reducci\u00f3n del dolor, manejo de la sedaci\u00f3n, optimizaci\u00f3n de los sonidos y luces de los equipos de monitorizaci\u00f3n de los pacientes, la inclusi\u00f3n del tratamiento fisioter\u00e1pico y cognitivo, as\u00ed como un aumento de los tiempos de acompa\u00f1amiento por parte de las familias.<\/p>\n<p>Sin embargo, estos procedimientos no est\u00e1n generalizados y <strong>se hace necesario realizar un seguimiento y atenci\u00f3n a estas personas tras el alta de la UCI<\/strong>. Existe una oportunidad claramente identificada para abordar las necesidades de atenci\u00f3n de pacientes con PICS, pero es importante que sean identificados, evaluados e inicien tratamientos multidisciplinares <strong>que no se centren en un \u00fanico aspecto del s\u00edndrome<\/strong>, lo que abarca desde los componentes m\u00e1s f\u00edsicos hasta la necesidad de escucha y comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el PICS ha sido detectado recientemente (2012), pero ha cobrado especial relevancia a lo largo de las \u00faltimas semanas, cuando el n\u00famero de ingresos en UCI se ha visto incrementado por la pandemia de Covid-19. <strong>Aunque las dificultades asociadas al Covid-19 merecer\u00edan un art\u00edculo espec\u00edfico, s\u00ed es posible se\u00f1alar que muchas de las alteraciones aqu\u00ed descritas han sido tambi\u00e9n observadas como s\u00edntomas y trastornos presentes tras un ingreso por Covid-19.<\/strong> Esta enfermedad est\u00e1 siendo muy investigada en la actualidad y seguro que dispondremos de descripciones detalladas que la caractericen. Si bien es muy posible que, en aquellos pacientes hospitalizados, exista la presencia de dificultades asociadas a la PICS que debemos considerar.<\/p>\n<h4>Referencias<\/h4>\n<p>&#8211; Beusekom et al. (2016). Reported burden on informal caregivers of ICU survivors: A literature review. Crit Care, 20: 16<\/p>\n<p>&#8211; Cameron et al. (2016). RECOVER Program Investigators (Phase 1: towards RECOVER); Canadian Critical Care Trials Group. One-Year Outcomes in Caregivers of Critically Ill Patients. N Engl J Med, 374: 1831-1841<\/p>\n<p>&#8211; Dodd et al., (2018). Optimizing Neurocritical Care Follow-Up Through the Integration of Neuropsychology.\u00a0Pediatr Neurol. 89: 58\u201062<\/p>\n<p>&#8211; Fuke et al., (2018). Early rehabilitation to prevent postintensive care syndrome in patients with critical illness: a systematic review and meta-analysis.\u00a0BMJ Open. 8(5):e019998.<\/p>\n<p>&#8211; Harvey y Davidson (2016). Postintensive care syndrome: right care, right now and later. Crit Care Med. 44: 381\u20135.<\/p>\n<p>&#8211; Inoue et al. (2019). Post-intensive care syndrome: its pathophysiology, prevention, and future directions. Acute Medicine &amp; Surgery, 6: 233\u2013246<\/p>\n<p>&#8211; Lane-Fall et al. (2018). The Lifetime Effects of Injury: Postintensive Care Syndrome and Posttraumatic Stress Disorder. Anesthesiology Clin. 18: 1932-2275<\/p>\n<p>&#8211; Mart\u00edn Delgado y Garc\u00eda de Lorenzo y Mateos (2017). Sobrevivir a las unidades de cuidados intensivos mirando a trav\u00e9s de los ojos de la familia. Medicina Intensiva. 41: 451-453<\/p>\n<p>&#8211; Merbitz et al. (2016). After critical care: Challenges in the transition to inpatient rehabilitation.\u00a0Rehabil Psychol. 61: 186\u2010200.<\/p>\n<p>&#8211; Needham et al. (2012). Improving long-term outcomes after discharge from intensive care unit: Report from a stakeholders\u2019 conference. Crit Care Med, 40: 502-509<\/p>\n<p>&#8211; Ohtake et al. (2018). 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S0210-5691(17)30004-9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras largas hospitalizaciones en las unidades de cuidados intensivos, se han descrito efectos adversos -por la aparici\u00f3n de dificultades f\u00edsicas, alteraciones cognitivas y problemas emocionales- en un elevado porcentaje de pacientes, por lo que\u00a0se hace necesario prestar seguimiento y atenci\u00f3n tras el alta.\u00a0Equipos interdisciplinares como los de la Red Menni de Da\u00f1o Cerebral de Hermanas&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":84128,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3765,3434,3811],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio\/84145"}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84145"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio\/84145\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/84128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84145"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84145"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--daocerebral-2db.es\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84145"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}