Irritabilidad en personas con ictus

Los ictus suelen originar trastornos psíquicos que generan un impacto negativo en la calidad de vida de la persona afectada y su familia. Más de la mitad de las personas con ictus pueden presentar irritabilidad, alteración que en muchos casos da lugar a conductas de agresividad. Debemos continuar profundizando en el estudio de la irritabilidad y del resto de alteraciones psicopatológicas para poder mejorar nuestra práctica clínica.

Autora:

Naiara Mimentza

Neuropsicóloga. Unidad de Daño Cerebral del Hospital Aita Menni

 

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El ictus es la interrupción brusca del flujo sanguíneo en el cerebro. En función de la naturaleza, la severidad o la localización cerebral los ictus desencadenan una amplia variedad de alteraciones, que pueden ir desde los déficits físicos y sensoriales hasta los trastornos del lenguaje o la sintomatología psíquica. En nuestra práctica clínica, la rehabilitación de las alteraciones físicas y de las dificultades en la comunicación está consolidada, no obstante la valoración y la posterior intervención de las alteraciones psicopatológicas en general y la irritabilidad en particular es aún reducida. 

El impacto de la irritabilidad tanto en el paciente como en los familiares es importante. Sabemos que los pacientes con irritabilidad se benefician menos de la rehabilitación, generan frecuentes conflictos y desencadenan una importante sobrecarga en los familiares.

Nos encontramos ante un enorme reto. A pesar de que la irritabilidad es un concepto que con frecuencia utilizamos para describir a nuestros pacientes con daño cerebral adquirido (DCA) y alteraciones conductuales, a día de hoy, no existe un consenso en su definición. La falta de consenso también se evidencia en las escalas de evaluación, ya que algunas se centran únicamente en valorar la conducta y otras solamente valoran la parte afectiva. A ello hay que añadirle que para explorar la irritabilidad en personas con DCA se utilizan escalas como por ejemplo el Inventario Neuropsiquiátrico (NPI), la Neurobehavioral Rating Scale, la Entrevista de Iowa Revisada o la Frontal Systems Behavior Scale, en las que mediante el resultado de un único ítem, se determina si el paciente presenta irritabilidad.

Creemos que la irritabilidad es una alteración que va más allá de una respuesta conductual aislada o de una emoción. Compartimos la definición que Craig y su equipo publicaron en el año 2008. Estos autores definieron la irritabilidad como el estado de ánimo que predispone a cierta emociones (enfado), ciertas cogniciones (valoración hostil de una situación) y respuestas conductuales (agresividad) y en base a dicha definición, desarrollaron una escala, la “Irritability Questionnaire” que en estos momentos estamos en proceso de adaptación a población española con ictus.

enfadado

Por otro lado, cabe señalar que no existe mucha literatura respecto a la irritabilidad en el ictus. Sin embargo, uno de los pocos estudios publicados indica que el 33% de las 124 personas con ictus valorada mediante el NPI presenta irritabilidad. En este estudio, la irritabilidad se relaciona con el lenguaje y la edad. Es decir, quienes mostraron afasia y eran más jóvenes presentaron mayores puntuaciones en irritabilidad (Angelelli, et al., 2004).

Estudio propio

En la actualidad nuestro equipo se encuentra realizando un estudio empírico longitudinal, durante el primer año después del ictus. Las valoraciones se han realizado a los tres, seis y doce meses después del ictus con una muestra de 90 sujetos divididos en dos grupos. El grupo de estudio (GE) formado por 45 personas que han sufrido un ictus y el grupo control (GC) formado por 45 personas sanas. Los sujetos controles apareados con los sujetos con ictus en base a las variables de género y edad.

Se han administrado las siguientes escalas de valoración: el Irritability Questionnaire (IQ), el NPI, la Escala de Agresividad Manifiesta (OAS), la Escala de Ansiedad Generalizada (GAD-7), la Escala de Salud (PHQ-9), la Escala de Apatía (AES), la Escala de Independencia Funcional (FIM/FAM) y el Índice de Barthel.

El objetivo del trabajo de investigación es describir la prevalencia de las alteraciones psicopatológicas a lo largo del primer año después del ictus, profundizar en el análisis de la irritabilidad en las personas con ictus, así como las posibles relaciones con otras alteraciones psicopatológicas.

 

BIBLIOGRAFÍA

Angelelli, P., Paolucci, S., Bivona, U., Piccardi, L., Ciurli, P., Cantagallo,…Pizzamiglio, L. (2004). Development of neuropsychiatric symptoms in poststroke patients: a cross-sectional study. Acta Psychiatr Scand, 110, 55-63.

Craig, K.J., Hietanen, H., Markova, I.S., & Berrios, G. (2008). The Irritability Questionnaire: A new scale for the measurement of irritability. Psychiatry Research, 159, 367–375.

 

 

  1. No se si os servira de algo..pero mi marido hace 6 meses que le dko un ictus ha estado 3 meses ingresado en una unidad de ictus..y vamos despacio..a agustin le ha ocurrido todo lo contrario. El tenía “mal genio” gruñon etc.. y desde el ictus es dulce risueño vamos todo lo contrario

  2. Yesenia Maquin:
    abril 2, 2018 at 5:20 pm

    Soy madre de un joven de 18 años que tuvo un derrame cerebral el 30 de diciembre del 2017, fisicamente esta bien pero el área de las emociones estan afectadas, soy de Guatemala y aqui no hay ayuda o centros de ayuda para este tipo de daños, su guia y ayuda me serán muy valiosas. Gracias

  3. Es real, abarca todos los aspectos comentados, no uno de manera especifico. Y se agrava con los años. Se crean situaciones sin “sentido común”, ilógicas, y una imprevisibilidad tanto de la generación de los enfados e irritabilidades causadas?, como en la autogeneración de estas mismas situaciones. Es como un estres inducido, o no, que nunca se sabe cuando va a aparecer o surgir. Tantas definiciones o situación como momentos.

  4. Que puede hacer el paciente, en este caso yo, cuando su pareja la acusa de agresividad y maltrato y la neuropsicóloga, psiquiatra y demás compañeros de ADACE,incluida yo misma decimos q no, incluso en este caso, q fue un rotura aneurismática en a.c.m, el propio neurocirujano dijo q no era el caso de transtornos conductuales. No se está estigmatizando mucho por ser una lesión cerebral?

  5. Gracias por vuestro interés y por vuestros comentarios. Nos parece importante dar a conocer que las lesiones cerebrales generan no sólo déficit motor, sino cambios en las emociones, la conducta y la personalidad. Tener esto en cuenta es muy importante para los equipos profesionales y para las familias. En el caso de la irritabilidad pueden probarse fármacos inhibidores de la recaptación de serotonina que ayudan a reducir el descontrol en la expresión de las emociones. Paralelamente habremos de contar con la ayuda de un profesional de la psicología que nos ayude a completar un análisis de la conducta. Este tipo de ejercicio nos permitirá actuar de manera preventiva (evitando estímulos desencadenantes y situaciones de riesgo) y no reforzar las conductas menos adaptativas. En cualquier caso habremos de evitar la estigmatización o interpretación de las conductas como algo voluntariamente hostil. Confío en que el artículo y los comentarios os sean de alguna utilidad.

    Un saludo,
    Naiara Mimentza

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