La terapia robotizada incrementa el control motor y mejora la integración de la extremidad superior hemiparética

La terapia robotizada incrementa el control motor y mejora la integración de la extremidad superior hemiparética
mar

4

2012

La terapia robotizada incrementa el control motor y mejora la integración de la extremidad superior hemiparética

El Hospital Beata María Ana ha analizado la eficacia de un sistema robotizado en la rehabilitación del miembro superior hemiparético

El estudio, en el que han colaborado diez pacientes, ha consistido en el desarrollo de una terapia intensiva basada en la repetición de tareas dentro de un programa de neurorrehabilitación multidisciplinar basado en conceptos, métodos y herramientas específicas de tratamiento. Este trabajo, coordinado por la doctora Paulina Oliva y realizado por el Equipo de Terapeutas Ocupacionales y Fisioterapeutas de la UDC*, ha podido llevarse a cabo gracias al apoyo de FUNDACIÓN GMP.

Tras finalizar el periodo de terapia robotizada, el equipo de terapeutas que ha participado ha llegado a la conclusión de que “el entrenamiento repetido utilizando soporte robotizado con un software específico que confiere distintos grados de libertad de movimiento proximal (hombro y codo) se traduce en un aprendizaje motor, incremento del control motor y mejora en la integración de la extremidad superior hemiparética, dentro del esquema corporal de los pacientes”.

Los resultados primarios derivados de la efectividad del estudio  muestran como todos los pacientes tratados mediante terapia intensiva asistida por robot dentro del programa de rehabilitación de la extremidad superior hemiparética consiguieron un incremento significativo en las puntuaciones obtenidas respecto a si mismos durante el desarrollo de la misma con una línea de crecimiento ascendente. Se evidencia la capacidad de aprendizaje motor a medida que transcurren las sesiones, con una mayor integración de la extremidad superior en el propio esquema corporal obteniendo unas mayores puntuaciones en las escalas que miden la capacidad funcional global y específicamente en los ítems de muñeca y mano.

Finalmente, se objetivó en base a las puntuaciones globales obtenidas en la Fugl-Meyer Scale para los ítems de mano y muñeca  un incremento en las puntuaciones obtenidas post intervención. Este hecho es muy significativo junto con los resultados de la Motor Assessment Scale para movilidad de mano y muñeca, ya que dado que los movimientos programados primariamente en el desarrollo del software del sistema robotizado fueron para componentes articulares de hombro y codo, y en menor medida de muñeca y mano, la mejora funcional de las mismas se establece de forma paralela a los beneficios terapéuticos encontrados a nivel proximal en hombro y codo.

Se objetivó mejora subjetiva y objetiva en la capacidad funcional próximo-distal de la extremidad superior sin repercusión directa sobre las actividades de la vida diaria (AVD). No existe evidencia de que el uso de sistemas robotizados, en el marco de la neurorrehabilitación, en la extremidad superior hemiparética conlleve cambios directos sobre las AVD.

Terapia intensiva

 

Entre el 30 y el 60% de las personas que han sufrido un ictus mantienen una discapacidad funcional a los seis meses tras producirse el daño cerebral y sólo recuperan totalmente su función entre el 5 y el 20% de ellas. El uso de sistemas robotizados en el campo de la neurorrehabilitación puede proporcionar el desarrollo de una terapia intensiva, repetitiva, basada en tareas e interactiva así como de una evaluación objetiva mediante el progreso monitorizado de los pacientes.

Los resultados de este ensayo demuestran un incremento en la capacidad de aprendizaje motor por parte de todos los pacientes que participaron. Las escalas funcionales aplicadas mostraron un incremento en la capacidad motora evaluada tras el tratamiento. El signo de mejora más relevante fue la mayor integración de la extremidad superior hemiparética en el esquema corporal de los pacientes.

Intensidad y especificidad son dos requisitos esenciales en los programas eficaces de neurorrehabilitación tras un ictus. La motivación se mantuvo durante el transcurso de la terapia. El software empleado facilita un feedback muy importante para el incremento del aprendizaje y la consecución de puntuaciones superiores. Los resultados de este estudio fueron positivos con independencia del estadio evolutivo en el que se encontraba el paciente.

El informe del Hospital Beata María Ana corrobora los resultados de numerosos estudios. Los parámetros más estudiados son la fuerza muscular, la función motora y la mejora de la independencia en las AVD. Algunos estudios indican incluso que la mejora es posible aun en un estado de cronicidad de las personas que se someten a terapia.

Terapia robotizada extremidad superior hemiparética

Características del sistema

 

El Centro Tecnológico Cartif (Valladolid) ha sido el encargado de diseñar y fabricar este sistema robotizado, tipo gantry, para el entrenamiento de la extremidad superior. Dicho sistema consiste en dos brazos que permiten desplazar mediante un joystick una pequeña plataforma a través de un plano horizontal, permitiendo el desarrollo de trayectorias en dos dimensiones. Puede configurarse para usarse en modo activo-asistido (trayectoria libre aleatoria) o en modo pasivo (trayectoria definida por el terapeuta).

Los ejercicios se pueden ejecutar con apoyo del antebrazo, sujeción de la muñeca o uso libre del joystick. El propósito de las actividades es alcanzar un objetivo en movimiento que aparece en la pantalla del ordenador. En el modo activo-asistido se contabiliza el número de aciertos, mientras que en el modo pasivo es el número de errores el que queda registrado

Todos los pacientes fueron sometidos a una batería de evaluaciones antes de comenzar el tratamiento y tras la finalización se les reevaluó con las mismas escalas. El tiempo medio transcurrido entre la primera y la segunda valoración fue de 41 días. Cada paciente incluido en el estudio debía completar un tratamiento consistente en 10 sesiones de 30 minutos durante cinco días consecutivos a la semana. Cada sesión de tratamiento se organizó en 6 minutos de práctica y 2 minutos de descanso hasta completar los 30 minutos de práctica total.

Los diez pacientes cumplían los criterios de inclusión que permitían su participación en el estudio. El tiempo transcurrido desde su lesión cerebral osciló entre 2 meses y 36 meses, con una media de 13,8 meses. La etiología del daño cerebral fue vascular, traumática y tumoral, siendo la más frecuente la vascular.

Dado el pequeño tamaño de la muestra, sería preciso aumentar el tamaño del grupo para encontrar resultados estadísticamente significativos. No obstante, los resultados evidencian la capacidad de aprendizaje motor a medida que transcurren las sesiones, con una mayor integración de la extremidad superior en el propio esquema corporal obteniendo unas mayores puntuaciones en las escalas que miden la capacidad funcional global y específicamente en muñeca y mano.

Los efectos secundarios que se produjeron con mayor frecuencia fueron: fatiga, dolor articular y muscular de carácter leve- moderado (sólo limitó la participación de un sujeto en este estudio), hipertonía, inflamación, ansiedad/estrés, temblor secundario a debilidad y alteraciones en el reclutamiento.

* Los profesionales de la Unidad de Daño Cerebral del Hospital Beata María Ana que han participado en el estudio son los fisioterapeutas: Alicia Hernando, Marta González, Mª Carmen Solórzano, Paloma Fernández, Isabel García, María Arribas, Jesús Álamo y Ana Mendigutía, así como los terapeutas ocupacionales Fernando Santoro, Laura Vilumbrales, Sonsoles Baños e Irene González. También ha colaborado el neuropsicólogo Marcos Ríos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>